
La octava edición del
Congreso Nacional de Enfermería Dermatológica reunió en el Auditorio del
Hospital Clínico San Carlos de Madrid a más de 250 profesionales de Enfermería
llegados de diversos puntos de la geografía nacional. Bajo el lema ‘Cultura y
piel. Cuidar con-tacto’, los ponentes invitados a participar en este encuentro
compartieron experiencias, conocimientos e inquietudes entorno a cuatro grandes
temas: los nuevos abordajes en el cuidado a pacientes con problemas de la
piel, la curación de las heridas crónicas, la organización de las unidades de
úlceras por presión y la continuidad de cuidados, y la ética de los cuidados.
Como colofón, la presentación de la Asociación Nacional de Enfermería Dermatológica.
La necesidad de la actualización de las técnicas y de los
materiales utilizados en la práctica asistencial; y de investigar para
mejorar ésta, así como la importancia tanto del protocolo individualizado
según las necesidades del paciente, como de la continuidad de cuidados entre
los distintos niveles asistenciales fueron las principales conclusiones
alcanzadas en el transcurso del VIII Congreso Nacional de Enfermería
Dermatológica. Un encuentro, organizado por las enfermeras del Instituto de
Enfermedades y Cirugía de la Piel y la dirección de Enfermería del Hospital
Clínico San Carlos con la colaboración de las enfermeras de la Unidad de Úlceras por Presión del centro hospitalario, que, en su octava edición,
sorprendió a los asistentes con dos novedades. Una de las principales diferencias
con respecto a ediciones anteriores fue la presencia del papel de la Enfermería en el campo de la investigación. En esta ocasión, además de acoger la exposición
de los temas desde la perspectiva de la educación sanitaria, como va siendo
habitual en estos encuentros, se propició su abordaje desde la vertiente
investigadora. Así, entre otras cuestiones, se explicaron las causas del
resurgir de las enfermedades infectocontagiosas, se evaluaron las afecciones cutáneas
relacionadas con la imagen corporal, se presentaron nuevas estrategias de
Enfermería en el tratamiento con queratinocitos en el gran quemado y sus
cuidados, se analizaron los procedimientos terapéuticos en la aplicación del
nitrógeno líquido, se presentó una alternativa para el tratamiento del exceso
de sudoración (hiperhidrosis).
La otra gran novedad fue el
debate organizado en torno a la última de las cuatro mesas redondas celebradas,
“Ética y cuidados”, en la que se trató el tema de la ética y su relación con la
excelencia de los cuidados. Tres expertos en la materia analizaron el concepto
de ética y su significado en el colectivo de Enfermería. Aunque la exposición
fue abordada desde distintos puntos de vista, tuvo un mismo hilo conductor:
hacer de la ética una cuestión de responsabilidad y no ignorar el papel que
juega en la humanización de los cuidados.
Los nuevos abordajes en el
cuidado a pacientes con problemas de la piel, la organización de las unidades
de úlceras por presión y la continuidad de cuidados en este tipo de pacientes,
y algunas reflexiones y propuestas de curación de úlceras fueron los temas
protagonistas de las otras tres mesas redondas celebradas. Todo ello junto a
una treintena de comunicaciones libres, 25 pósters y varias ponencias dotaron
de contenido este congreso. Un encuentro, que ya goza de entidad propia entre
el colectivo enfermero como foro profesional de referencia, donde los
profesionales pueden reafirmar capacidades formativas, compartir experiencias
en el campo de los cuidados e incrementar habilidades para una práctica acorde
con las nuevas realidades sociales, culturales, políticas y económicas que
repercuten en los cuidados de la salud y en el bienestar de la comunidad.
Precisamente, la búsqueda de
esa armonía es donde encuentra su razón de ser el lema elegido para este
encuentro “Cultura
y Piel. Cuida con-tacto”, pues, según
explicó la presidenta del encuentro, Dolores Fournier Cid, éste ha querido transmitir
“la preocupación de la Enfermería por los nuevos usuarios del sistema de salud
procedentes de culturas diferentes a la nuestra y diferentes entre sí, y la
necesidad de adaptación por ambas partes, para mejorar su integración en la
sociedad”.
De ahí, también, el tema de
la conferencia inaugural, en la que el director del Instituto de Enfermedades y
Cirugía de la Piel, Eduardo López Bran, abordó el significado de la piel en las
culturas. A través de una amena exposición, este experto mostró la importancia
y evolución de ésta a lo largo de la historia. Un recorrido al que le puso
punto y final el catedrático de Educación para la Salud de la E.U.E., Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Sánchez Martos. En su disertación, departió acerca
del importante papel que actualmente juegan
los medios de comunicación en la salud de nuestra piel.
Aspectos
sociales
El análisis de los aspectos
sociales que conlleva cualquier alteración de la piel, desde el concepto de
estigma, fue otro de los temas protagonistas del encuentro. La antropóloga de la Universidad Rovira i Virgili (Reus, Barcelona), Marta Allué, encargada de abordar esta compleja
cuestión, comenzó su exposición recordando que “un estigma, marca, cicatriz o
señal en el cuerpo puede interferir en la relación entre individuos”. Para
esta experta no cabe duda que cuando el origen y la evolución de ese estigma se
gesta en el ámbito hospitalario, la Enfermería tiene un papel fundamental como mediador. Un papel de confidente, por ser el acompañante no implicado más
cercano al enfermo y, a su vez, puente con el mundo exterior. En este sentido,
de entre los múltiples cuidados que esta experta destacó se encuentran la
promoción de la autonomía y el acompañamiento. El paso siguiente será conseguir
que los familiares y los amigos entiendan de la misma forma esos cambios, los
acepten y acaben por no interferir en sus relaciones. Y todo ello porque, “una
vez recompuesto el aspecto externo y aceptado –que no superado– el cambio
físico, el individuo se enfrentará a las miradas de los otros. El éxito en esa
empresa dependerá, en parte, de una buena gestión del proceso durante la etapa
hospitalaria”.
En el encuentro se reconoció
que aquí entra en juego la importancia que la sociedad de hoy da a la imagen
corporal. Fermín Calle, enfermero dermatólogo del Hospital Clinic (Barcelona) explicó
que desde el momento en que “la piel es como nuestra tarjeta de visita, es
nuestro principal órgano de comunicación y tiene importancia en la socialización
durante todo el ciclo vital”. De ahí que las enfermedades cutáneas estén
acompañadas en numerosas ocasiones de reacciones psicológicas, trastornos
psiquiátricos asociados y alteraciones de la vida cotidiana. Según apuntó este
experto, las enfermedades cutáneas pueden producir en el individuo que las
padece, trastornos depresivos, ansiosos y/o paranoides, así como fobia social.
Aunque los datos no son muy optimistas, este enfermero confía en que la
profesionalidad de todos los que trabajan en la Sanidad y en la Dermatología en particular pueden poner freno a esta realidad. ¿Cómo? “Realizando
los máximos esfuerzos para educar a todos estos pacientes y principalmente al
resto de las personas y de esta forma evitar el rechazo social”.
Úlceras por
presión
Sin embargo, como casi
siempre que se abordan cuestiones dermatológicas desde el punto de vista de los
cuidados sanitarios de la piel, las úlceras por presión (UPP) centraron la
mayor parte de la atención de ponentes y congresistas.
En los últimos años, la
subida del índice de edad media de la población ha aumentado considerablemente
las upp,unas heridas que requieren muchos cuidados de Enfermería.
Actualmente en España sólo
tres hospitales cuentan con Unidad de Úlceras por Presión. Las experiencias
prácticas de varios enfermeros acercaron la realidad de estas unidades a los
asistentes. Entre ellas, la de la Unidad de Enfermería Dermatológica, Úlceras y
Heridas del Consorcio General Universitario de Valencia, incluida en el
Servicio de Dermatología de este hospital. El coordinador de esta unidad, el
enfermero Federico Palomar, explicó que ésta es una unidad propia de Enfermería
con capacidad asistencial, docente, investigadora y gestora. Algo similar a lo
que ocurre en el Hospital Son Dureta (Mallorca). La enfermera de consulta de
UPP, Concepción Rodríguez, apuntó alguna de las claves a tener en cuenta a la
hora de crear una unidad o consulta de estas características, “para no perderse
en el intento”.
A pesar de todas las bondades
de estas unidades, estos profesionales coincidieron en señalar que la eficacia
de éstas se ve muy reducida sino se cuenta con una continuidad de cuidados. A este
respecto, Marianela Bayón, enfermera de AP del Área 7 de Madrid, reconoció que,
hoy por hoy, se dan una serie de circunstancias que a priori dificultan esta
continuidad y favorecen su mal funcionamiento (distintas formas de entender la
asistencia en cada nivel, el recíproco desconocimiento sobre las funciones,
capacidades y recursos del otro, y la escasa valoración
mutua entre ambos niveles). “Hasta el momento el fuerte voluntarismo de los
profesionales ha conseguido salvar estas barreras convirtiéndose en el gran
motor del desarrollo de la continuidad de cuidados”, afirmó. Fruto de esa
voluntariedad y de la preocupación constante por implantar estrategias que
promuevan una continuidad de cuidados es la “Guía de cuidados de Enfermería a
pacientes con úlceras y heridas crónicas”, elaborada conjuntamente por el Área
7 de AP y el Hospital Clínico San Carlos.
Y es que, impedir el avance
de las úlceras y/o heridas o la aparición de nuevas y curar las existentes en
el menor tiempo posible y con la mejor de las estéticas son dos objetivos
prioritarios de Enfermería. Los enfermeros Pedro J. Carrillo, del Hospital
Universitario Neurotraumatológico del Complejo Hospitalario de Jaén; Rosa M.
Martínez, de la Unidad de UPP del Hospital Clínico San Carlos; Soraya Lizundia,
del Centro de Salud Igorre (Vizcaya), y José García, del Hospital General de
Valencia, abordaron detalladamente desde su experiencia profesional los
tipos de tratamientos conocidos hasta la fecha para alcanzar estos objetivos en
el tratamiento de upp, heridas, úlceras vasculares y el pie diabético.
Unos objetivos nada fáciles,
y menos aún teniendo en cuenta que “aún hoy existen muchas dudas en la
población general y entre los profesionales sanitarios sobre la posibilidad de
curación de las UPP”, según afirmó Rosa M. Martínez. Algo que, sin embargo,
para esta experta “es factible siempre y cuando se tengan en cuenta una serie
de factores que van a influir en el
proceso de cicatrización”. Fundamentalmente, como explicó en su exposición: la
valoración de los factores globales del paciente y los locales de la úlcera, y
el conocimiento de los productos que se utilizan para la curación. Sin olvidar,
en ningún momento, la importancia de la educación sanitaria, por ejemplo, en el
tema de las ostomias.
Paralelamente al Congreso se
llevaron a cabo talleres formativos organizados por distintas casas
comerciales: Maquillaje Dermatológico Corrector; Cura en ambiente húmedo;
Infección de la herida crónica y otras complicaciones; Nuevas perspectivas
terapéuticas en el tratamiento de heridas, y Tratamiento y Prevención de la
infección de heridas. Asimismo, el Congreso acogió una exposición comercial con
las últimas novedades.
Hacia la
excelencia
Por otro lado, la profesora titular
de la E.U.E. Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid, Francisca Hernández, en su reflexión acerca del cuidado
responsable afirmó que “entrar en el camino de la ética es abrir paso a la
excelencia”. Una idea compartida por los presentes y respecto a la cual,
aludiendo al lema del congreso,
esta experta apuntó que “cuidar
con tacto conlleva un cuidado excelente que exige responsabilidad. Una
responsabilidad exigida por la persona que solicita el servicio y que, hoy por
hoy, no se conforma con la curación o la recuperación sino que exige además
garantía de estética e incluso de belleza”. En este contexto se encuadró la
exposición de esta experta quien abordó el proceso de la ética de la Enfermería, cómo ha surgido y qué conlleva la ética de la responsabilidad de la Enfermería como camino a seguir si este colectivo quiere asumir el reto que hoy le exige su
función en la sociedad.
A este respecto, Francisca
Fernández recordó que, para alcanzar esa excelencia, la Enfermería no sólo requiere del conocimiento y las habilidades sino también de la formación
en actitudes. Para esta experta,
“la búsqueda de la excelencia debe hacerse a través de la escucha recíproca, el
diálogo, el consenso, los acuerdos auténticos... y huyendo siempre del
reduccionismo y el dogmatismo”. “La Sanidad –apuntó– es un trabajo en equipo y
la ética clínica requiere de la reflexión interdisciplinar porque las
decisiones se han de tomar con la participación de todos los miembros afectados”.
En este sentido, insistió en que la Enfermería es una profesión necesaria por su función social, “buena prueba de ello son el reconocimiento otorgado en
las leyes de Autonomía del Paciente, la Ley de Ordenación de las Profesiones
Sanitarias, la Ley de Cohesión y Calidad, y las nuevas especialidades. Todas
exigen formación y participación, porque la responsabilidad se halla siempre y
necesariamente abierta hacia el futuro”, afirmó.
Por último, antes de dar el
relevo a Málaga, sede del próximo congreso nacional, en la primavera de 2006,
tuvo lugar la presentación oficial de la Asociación Nacional de Enfermería Dermatológica e Investigación del Deterioro de la Integridad Cutánea (ANEDIDIC), fundada en septiembre de 2004. Su presentación corrió a cargo
de su presidente, Federico Palomar, quien explicó que el principal objetivo de la ANEDIDIC es convertirse en herramienta de ayuda y fomento de la formación continuada y la
investigación, pudiendo servir incluso para definir la
especialidad. Asimismo, este enfermero apuntó que la asociación quiere ser
impulsora de nuevos congresos y jornadas de trabajo y, a corto plazo, publicar
una revista en la que los profesionales del sector puedan exponer y publicar
experiencias asistenciales e inquietudes formativas e investigadoras.
Enfermedades de transmisión
sexual
En el transcurso del encuentro, el dermatólogo del Hospital Clínico San Carlos,
Fernando Sánchez, y la enfermera responsable de Centro de Orientación Familiar
del C.S. Mar Báltico 2 del Área 4 de Madrid, Clara Pedraza, analizaron las
principales causas del aumento de las enfermedades de transmisión sexual en
nuestros días. Motivado, a su juicio, por el cambio detectado en la sexualidad
de los pacientes en los últimos años, promovido por ambientes más permisivos,
liberalidad de las costumbres, insuficiente información y formación...
A pesar de conocer sus causas, y de que “tan importante como tratar al
individuo es la prevención de nuevos contagios”, estos expertos coincidieron en
que la prevención de estas patologías es muy compleja. Fernando Sánchez afirmó
que “pensar que bastaría con la utilización del preservativo es tener una idea
muy restrictiva del problema”. Consciente de esta realidad, Clara Pedraza,
apuesta porque los profesionales de la salud, desde el conocimiento teórico,
utilicen como principal herramienta la empatía para facilitar una comunicación
adecuada a la situación individual del interlocutor. “El objetivo de la
intervención del profesional sanitario, en todos los campos, debe ser la
atención integral del paciente desde el respeto de su propia autonomía”,
recordó. Para lograr esta atención integral en el campo de la sexualidad, esta
experta explicó que “el profesional debe comunicarse de forma bilateral con el
paciente a través de la empatía”.
Premios
Mejor
Comunicación
“La percepción del rechazo social por los propios pacientes quemados, una mirada
cualitativa”, expuesta por Alejandra Cano Arana, del Instituto de Salud Carlos
III de Madrid.
Mejor Póster
“Úlceras por presión día a día en cuidados críticos”. Autor: José Ángel González
Sánchez y col. |