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Número 183

Julio-Agosto 2005



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Redacción


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 Apostando por una mejora   de los cuidados terapéuticos

XXII Congreso Nacional de Enfermería de Salud Mental

La vigésimo segunda edición del Congreso Nacional de Enfermería de Salud   Mental reunió en Cáceres a más de setecientos profesionales de Enfermería de   toda España. Durante tres días estos congresistas debatieron acerca de los   cuidados de Enfermería en pacientes psiquiátricos y analizaron el futuro de los   cuidados terapéuticos en el ámbito de las enfermedades mentales. Según las   estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada   cuatro personas podrá padecer algún tipo de trastorno mental a lo largo de su   vida. En la mayoría de los casos se tratará de trastornos leves y transitorios.      

En España, según el   Ministerio de Sanidad   y Consumo, el   grupo de enfermedades   mentales   graves y crónicas afecta al   1% de la población (alrededor   de 430.000 personas).   De ellas, la mitad sufre   un trastorno asociado   a un grado de minusvalía   tal que supone una dependencia   permanente   para el enfermo. Actualmente,   sin embargo, según   reconoció recientemente   el secretario general de   Sanidad, Fernando Lamata,   la atención de la salud   mental tiene grandes carencias   de respuesta. “Es   la cenicienta de la sanidad   pública”, afirma este representante   del Ministerio de Sanidad.

La Asociación Nacional   de Enfermería de Salud   Mental (ANESM) lleva   desde su constitución intentando   poner fin a esas   carencias desde su ámbito de competencial.   Claro ejemplo de ello son sus   congresos nacionales en los que, año   tras año, desde hace ya más de dos décadas,   propicia la comunicación y el intercambio   de conocimientos entre los   profesionales de Enfermería de salud   mental en todos los ámbitos: asistencia,   gestión, docencia e investigación. Pues,   la visión global que ofrece el análisis de   la situación desde cada una de ellas dibuja   la realidad de la atención enfermera   en salud mental: cuáles son sus fortalezas   y debilidades, hacia dónde debe   dirigir sus pasos y a qué retos debe hacer   frente.

 Así, bajo el hilo conductor del abordaje   de los elementos terapéuticos de   los cuidados enfermeros de salud mental,   la ANESM propició en la última edición   de su congreso nacional, celebrado   recientemente en Cáceres, esa visión   global de la situación de los cuidados de   Enfermería en Salud Mental. Algo que   fue posible gracias a la participación de   los más de setecientos asistentes, no   sólo en los talleres organizados sino   también en los coloquios posteriores   a la celebración de las   distintas mesas redondas y la   exposición de las diversas ponencias.      

Mientras en los talleres se   analizaron los elementos culturales   que favorecen o interfieren   lo terapéutico y los límites   como estructura terapéutica de   contención, se abordó el soporte   emocional como técnica   de cuidados y la ayuda terapéutica   en situaciones de duelo y   se valoraron los elementos facilitadores   para un clima terapéutico   en los cuidados a niños y   adolescentes desde un modelo   relacional; los debates y discusiones   a los que dieron lugar   centraron la atención en cuatro   aspectos fundamentales: el futuro   de los cuidados terapéuticos,   los recursos existentes   para la atención a pacientes psiquiátricos,   la importancia del   seguimiento de Enfermería   como factor significativo en el   pronóstico de dichos pacientes   (una idea reivindicada en numerosas   ocasiones a lo largo del   encuentro) y los factores de riesgo   existentes en la sociedad relacionados   con la salud mental

Cuidados terapéuticos      

 Durante tres días se abordó de forma   explícita “lo terapéutico”. Un término   que para la Enfermería de Salud   Mental no sólo supone la aplicación de   un tratamiento, sino que conlleva relación   y comunicación interpersonal, algo   que según se recordó son fundamentos   del cuidado enfermero de salud mental

Para los expertos, “la acción terapéutica   tiene un mayor alcance cuando se contempla   la promoción de las capacidades   físicas, psíquicas y sociales de las personas   para alcanzar su mayor potencial de   salud”.A este respecto, se concluyó que   se hablará de terapéutica del cuidado   cuando su objetivo se centre en la promoción   y la educación de la persona   para mejorar sus capacidades de autocuidado   y habilidades de promoción de   la salud y de su vida

 Según afirmaron los expertos reunidos   en este encuentro, esto es algo que   diferencia los cuidados de Enfermería de   Salud Mental de otros, más técnicos quizás,   que prestan otras enfermeras generalistas   y especialistas. Aunque ello no   implica, como quiso dejar claro el tesorero   de la ANESM, Francisco Mejías,   profesor titular del Departamento de  Enfermería de la Universidad de Alcalá   de Henares, que “los cuidados técnicos   serán menos terapéuticos o dejemos de   prestarlos.

 El mayor peso específico en el quehacer   cotidiano de las enfermeras de salud   mental recae en técnicas como la   comunicación, la observación y la entrevista.   “La comunicación (verbal y no   verbal) es un elemento fundamental   para la prestación de cuidados de salud   mental, y con ella el uso de la palabra   como herramienta terapéutica”, se afirmó.   Pero también se recordó que la   complejidad de las necesidades humanas   que se derivan de los trastornos   hace impensable que los cuidados enfermeros   de salud mental dependan de   un modelo determinado .Así, hubo consenso   al apuntar que “las técnicas del   cuidado o tecnología del cuidado han   de ser consideradas como un instrumento   para garantizar la calidad de los   procedimientos del cuidado”   .  

 En este sentido se señaló igualmente   que los cuidados terapéuticos en salud   mental son los que proporciona el profesional   de Enfermería para que la persona   desarrolle su mayor potencial para   el cuidado de sí mismo y de aquellos   que conforman su entorno, lo que le ha   de permitir una mayor autonomía   como persona y como ciudadano en el   contexto que le rodea: familiar, laboral   o de ocio; fijando la convivencia en razón   a sus valores y creencias y a sus   propias perspectivas de desarrollo profesional

 Necesidades      

 Pero, para que esta estructura terapéutica   sea eficaz al cien por cien es necesaria,   como apuntó la profesora titular   del departamento de Enfermería de   la Universidad de Alcalá de Henares,   Marta Durán, una propuesta curricular   en los planes de estudio de Enfermería   que desarrolle la propia naturaleza del   cuidado y que determine las capacidades   que tienen las personas y su entorno   en los cuidados de la salud y de la   vida en las distintas etapas de crecimiento   y desarrollo humano

E, igualmente, como apuntó esta experta,   deben reconocerse las diferencias   y la pluralidad cultural, social, política   y económica que envuelve al sujeto   receptor del cuidado enfermero de salud   mental, sin olvidar que desde cualquier   prisma, la misión más ancestral de   la enfermera sigue siendo la defensa de      la dignidad del ser humano a través del   cuidado preventivo y terapéutico. “Hay   que recordar la diversidad de lo cultural   en el cuidado, no aceptando la homogeneidad   impuesta por algunos modelos   de gestión”, se apuntó.  

   Aunque todo ello de poco servirá,   como también se señaló, sino se pone   fin a la precariedad de recursos intermedios   para la atención a la salud mental.   Y aunque las experiencias prácticas   expuestas por tres profesionales de Enfermería   de Oviedo, Alcalá de Henares   y Cádiz en las que se describieron las   estructuras terapéuticas empleadas con   personas con trastornos mentales severos,   con un grupo de enfermos crónicos   y en la comunidad terapéutica de   Jerez de la Frontera, respectivamente,   atestiguan que la rehabilitación y la   reinserción social es posible, ésta entraña   numerosas dificultades y debe salvar  innumerables obstáculos

 Por este motivo, estos profesionales   animaron a los asistentes a denunciar   “la ausencia de políticas de atención a   la salud mental que eliminen o mitiguen   el sufrimiento humano”. “Es una responsabilidad   de las distintas administraciones   sanitarias autonómicas ejecutar   el mandato constitucional que se refiere   a los derechos de las personas a tener   una vida digna”, insistieron. Al tiempo   que el presidente del Congreso,   Germán Pacheco, que en este encuentro   abandonó la presidencia de ANESM,   recordó que “es fundamental la existencia   de enfermeros especialistas en salud   mental porque de su presencia dependerá   la calidad de los cuidados que se   prestan a las personas con trastornos   mentales graves”

Al final sobre la mesa un mensaje claro   y conciso: “el colectivo de Enfermería   de salud mental debe asumir con   responsabilidad social los desafíos del   medio en constante evolución, resistiendo   a las exclusiones y participando   activamente en los distintos foros construyendo   inter y transdiciplinariedad”.   La clave para conseguirlo, según se puso   de manifiesto durante el encuentro, se   sustenta sobre cuatro pilares básicos:   “resignificar el acto del cuidado enfermero   como derecho fundamental de las   personas; ejercer el cuidado terapéutico   para el desarrollo humano poniendo   en el centro de nuestra praxis y lexis el   derecho a trabajar para la satisfacción   de las necesidades humanas; no perder   la memoria histórica y seguir interpretando   la realidad; y hacer un uso consciente   del rol de liderazgo que la historia   de la Enfermería y la sociedad nos   ha entregado”. 

 Algunas claves de los cuidados terapéuticos de Enfermería de Salud Mental

Entre las claves apuntadas en el XXII Congreso Nacional de Enfermería de Salud Mental para ofrecer unos cuidados terapéuticos de calidad se encuentran:

  • Usar la palabra como herramienta terapéutica.

  • Crear un clima de confianza, practicarla escucha activa y considerar el tiempo del usuario y/o paciente que no necesariamente tiene que coincidir con el profesional.

  • Realizar una aproximación individualizada considerando al ser humano como una realidad única.

  • Conocer la escala de valores y las normas de funcionamiento social de los distintos grupos humanos, ayudando a las personas desde su propio entorno a fomentar

  • la tolerancia consigo mismo y con los demás.

  • Delimitar el motivo de la demanda, ya sea explícita o implícita.

  • Facilitar la expresión de emociones y  de sentimientos, así como la narración de los síntomas en el marco autobiográfico para que cobren nuevas orientaciones.

  • Potenciar el desarrollo de las capacidades propias de cada persona, recuperando la esperanza de poder ser responsable de su propia vida.

  • Implicar a la persona en las distintas oportunidades de rehabilitación y resocialización respetando sus prioridades.

 Nueva Junta Directiva

 En la Asamblea de Socios celebrada en el transcurso de este encuentro se procedió a la elección de los cargos vacantes en la Junta Directiva. Los profesionales que se presentaron a estas elecciones, Marciano Tomé Alonso (Gerona) a presidente, Vicente M. Gallego Gasqué (Madrid) a secretario, y Juan Vila Santos (Oviedo) y Miguel Sánchez Bujaldón (Almería) a vocales fueron elegidos por unanimidad. Una vez ratificados en sus nuevos cargos, los socios presentes manifestaron su agradecimiento a los compañeros salientes de la Junta Directiva: Germán Pacheco Borrella, David Ballester Ferrando y Carmen Fernández Sánchez, por los años dedicados al trabajo asociativo, que en el caso de Germán han sido ocho y, en el de David y Carmen,  cuatro años.

28/06/2005
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